El día de mi muerte recordaré frases tan célebres como: “no sirves para nada”, “tienes retentiva mental cero”…

Debo tener en la frente “destruya a esta persona” para que cada individuo que me tope, sea como “jefe”, sea como “amigo” sea como “novia”, todos bajo esos rostros tumban cada una de las cosas que quiero elevar.

No importa lo que sea, mi opinión no vale una mierda, mi pensamiento mucho menos, mis trabajos una chapuza, mis hobbys, mis aptitudes, la forma de expresarme… todo es nada, un absoluto desperdicio de individuo.

Me derrumbo ya con más frecuencia porque con más frecuencia me siento aislado de toda forma de aprecio hacia mí. Cierto, tengo muchas otras personas que influyen en mi y que valoro su amor, pero entre esas personas también he encontrado el rechazo, el silencio, el olvido…. Y cada vez son muchas más las que me dan la espalda.

De qué me sirve ser una persona abierta, alegre, con valores morales quizás discutibles, como no, con honor, responsabilidad, amigable, de qué me sirven todas estas cosas y alguna más, que contrastan con mis otras características de personalidad… me valoro poco, si, pero ¿cuánto he de valorarme para poder salir de esto?, mucho, quizás, pero no puedo, ya no puedo.

Las ayudas se acaban cuando la persona con la que hablas se tienen que marchar, los cuentos cuando termino de leer la última hoja, la música cuando termino de escucharla, cualquier cosa que me haga evadirme de la realidad, cuando termine, volveré a estar en la miseria en vida.

Empiezo a tener miedo, porque cada vez son más frecuentes las respuestas que la única solución posible, sea la muerte.